viernes, 6 de noviembre de 2015

Fugas caprichosas.

              Que cada persona es un mundo lo tengo claro. Ya en Betania, cerca de Jerusalén, María la piadosa era feliz oyendo a Jesús, y su hermana Marta la recrimina. Son dos concepciones de la vida que perduran con el tiempo. El Maestro alaba la actitud de María, pero Santa Teresa luego dirá: “¿Y quién preparaba la comida?”. Una es feliz en la pura contemplación y otra con el ruido mundanal. Y las dos pueden ser buenas. “¡Miserable!”, dice el sabio, y el Rey dice: “¡Miserable!”. Ni María hubiera sido tan feliz apartándose del amigo de su hermano Lázaro por atender la casa, ni Marta mano sobre mano, arrobada con la palabra de Jesús.


Francisco Tomás Ortuño

Rincón poético. ¡Qué triste para un santo!

¡Qué triste para un santo,
Por una tentación,
Morir pecando.

En cambio, cuánta suerte
Poder arrepentirse
El malo ante su muerte.

Yo espero que el Señor
Para ambos tenga en cuenta
La vida que llevó.


F.T.Ortuño

Rincón poético. La adolescente crecía.

Rincón Poético

La adolescente crecía
Deprisa en lo corporal,
Y su espíritu detrás
Sin alcanzarla seguía.

Quien a ella se dirigía,
Al verla con esa talla
Como a mayor la trataba
En “cosas” que no sabía.

Y es que, amigo, en esta vida
Debiéramos de saber
Que en un cuerpo de mujer
Puede haber solo una niña.


F.T.Ortuño

Fugas del manantial.

La semana de feria de Jumilla, en Agosto, da para mucho: Ruedas y juguetes para los niños; cabalgatas de Moros y Cristianos, con caballos aclamados por el público, para los padres;  y el vino, que se ofrece generoso a propios y extraños, para los jóvenes.

Francisco Tomás Ortuño


jueves, 5 de noviembre de 2015

Rincón poético. Procúrate un trabajo.

Procúrate un trabajo
Que, en cualquier momento,
Te sirva de descanso.
Pues  siéndote un tormento,
Ni rendirás en él
Ni vivirás contento.

F.T.Ortuño

Fugas del rincón de arriba.

FUGAS  del rincón de arriba

Los extranjeros que vienen a España, me hacen pensar si llegan sanos y salvos de sus países de origen. Componiéndose de cuerpo y alma, como todas las personas, ¿quién me asegura que están incontaminados? ¿Tú viste a los primeros hombres que llegaron a la luna, en 1969? Tuvieron que guardar la cuarentena y otros cuidados para evitar posibles contagios de gérmenes lunares. Eso me parece que debía de hacerse con los que viajan a otros países. Y aun así y todo, sin garantizar su total y absoluta inmunidad.

De cuerpo tal vez, pero de espíritu… Una noche de luna puede causar estragos en un alma joven ávida de sensaciones nuevas. Por eso, difícil saber si vienen sanos cuando llegan a nuestras costas. En cuanto a lo de salvos, lo mismo. ¿Saben ellos en qué situación se encuentran? Uno es salvo cuando es libre, cuando no depende de ataduras de esas que hacen soñar con bellos recuerdos. Decir que están sanos y salvos es solo un tópico como tantos que circulan.


Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Camposanto.

No sé por qué, mis pasos me llevaron
Temprano, muy despacio, al cementerio;

Como un autómata, me iba acercando

A la morada muda de los muertos.



Debí de dirigirme por un algo,

Por más que no llegara a comprenderlo,

Que el hombre, siempre, cuando actúa,

Hace por algo lo que se halle haciendo.



Leía no hace mucho, no sé dónde,

Las cosas que impresionan al cerebro;

Decía que dejaban honda huella

Las cosas que nos hablan de los muertos,



Como producen fuertes impresiones

Historias que llamamos de misterio.

Llevado de mi repentino impulso,

Delante de una tumba ya me encuentro.



Los ojos de mi rostro se despiertan,

Agítase la sangre de mi cuerpo,

Recorro con la vista el camposanto

Sumido en el más lúgubre silencio.



Aquí yacen los restos de personas

Que tanto amamos siempre y que se fueron

A vivir otra vida eternamente,

Como nosotros luego nos iremos.



F.T.Ortuño