jueves, 3 de diciembre de 2015

FUGAS del belén.

-Dijo don Jorge el domingo que sigamos haciendo belenes en nuestras casas.
-¿Y por qué dijo eso, Julián? ¿Es que ya no se montan belenes como siempre?
-La alcaldesa de Madrid, que quiere acabar con ellos.
-Son modas, Martín, que muchos quieren imponer.
-Modas no, Julián, son persecuciones en toda regla. Si pudieran empezaban por los belenes y acababan más allá. ¿Te conté lo que hizo Benedicto XVI? Tenía un pariente que fabricaba figuras de belén, y un día le confesó, preocupado, que ya no compraban belenes como antes.
El Papa, que era muy listo, mandó una carta a los Obispos para que se difundiera en las parroquias de todos los pueblos, en la que decía: “El que no quiera que no ponga mulas ni bueyes en los belenes, que cuando nació el Niño Jesús no los hubo”.
Y bastó eso para que todos pidieran  más que nunca mulas y bueyes  y se multiplicaran las ventas. Sabía don Benedicto muy bien lo que se hacía.
“¿Cómo voy a quitarlos, pobres animales, si los ponían mis padres y mis abuelos?”. El primo del Papa, sin comprender de la Misa la mitad, se lo dijo luego: “Yo no sé por qué han vuelto a poner los belenes. Desde que te dije que no compraban figuras como antes, no damos abasto a fabricar las que nos piden”. El Papa, mirando para arriba, se sonrió.


Francisco Tomás Ortuño

No hay comentarios:

Publicar un comentario