-Y el Papa por Uganda con la que está cayendo, Benigno.
-La que está cayendo es por Siria, Rafael: no hay día que no se hable de bombas, atentados y derribo de aviones.
-¿Se libra acaso España, Francia o Bélgica? Hay miedo en todas partes. Y por Kenia, Uganda, Tanzania, Sudán o Zaire lo mismo. Y si cruzas el Océano y vas a Venezuela, con Maduro el Verde, no digamos. Un caos, amigo mío. Yo no sé si vamos a mejor o es que hemos perdido el norte.
-Es como la atmósfera, que está cambiando las estaciones y los Polos se derriten. Los pobres animales de aquellas latitudes se preguntarán qué está pasando.
-¿No había aquí antes hielo y ahora hay agua?
-Algo raro he notado yo también.
-Vayamos observando, que para mí es que sube la temperatura.
-¿Tendremos que viajar al Trópico, a ver allí que vientos corren?
-No digas sandeces, Osa, que si aquí suben las temperaturas allí se estarán asando. Esperemos aquí la suerte que nos depare el destino, que otra cosa no cabe hacer. Y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. No podemos huir a ninguna parte, que si te dejas el río por Manzanares, ganas tienes de ver lugares. ¿Te dije que uno se fue de su pueblo porque hubo un temblor de tierra, que los humanos llaman terremoto, y a donde fue lo esperaba otro temblor más fuerte? Lo mismo nos pasaría a nosotros. Sigamos donde nacimos y esperemos lo que tenga que venir.
Francisco Tomás Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario