sábado, 31 de octubre de 2015

Rincón poético. Huyendo de un terremoto.

    Huyendo de un terremoto, 

Juliana, despavorida, 

volaba por la avenida, 

montada en flamante moto.

Buscaba un lugar remoto 

donde sentirse segura, 

y comprobó, sin ventura, 

que donde fuera, allí mismo, 

se produjo otro seísmo, 

y que correr fue locura.



                                             F.T.Ortuño

Fugas de presidio.

FUGAS de presidio

Los padres miran por sus hijos, y estos después por los suyos. Malo fuera de otro modo, pues la vida correría el riesgo de detenerse. ¡Qué sabia es la Naturaleza!: El cuidado de los hijos está asegurado. ¡Con qué primor hasta los animales cuidan de su prole! Pero al revés… “agua pasada no mueve molino”. Los padres sufren lo indecible cuando comprueban que sus retoños se despegan de la casa y vuelan por su cuenta. ¡Qué desilusión ver que lo que era deseo de compartir el mismo techo, se torna en indiferencia!
Francisco Tomás Ortuño


Rincón poético. El beso.

                                  Le pregunté si me quería,
Y era fuego su aliento,
Que me abrasaba.
Nuestras bocas se unieron
Brutalmente,
Desesperadas,
Y el tiempo se detuvo,
Y el mundo se borró;
Solo un beso,
Nuestro beso,
De gozo estremecido,
Flotando por el viento,
Adormecido,
Se quedó.


F.T.Ortuño

FUGAS ambiguas : 30 octubre 2015

Ayer mandé a los amigos, como vengo haciendo todos los días, mi Correo, Soflama o Fuga. Contaba lo que pasa en Cataluña con los que quieren separarse de España. Y estoy preocupado: “Lo que en el papel se escribe, en el papel siempre vive”.

Me prometí no escribir de Política por lo delicado y peligroso del tema. Aunque vaya a parar tu escrito a los amigos, ¿quién te dice a ti que los amigos no lo mandan a los suyos? Dolovi suele mandar Correos inocuos con lindos paisajes o bellas pinturas de famosos. Todo queda en eso y nadie va a reprocarle nada. Pero en Política, no opines que tendrás lectores que te pidan explicaciones. Que se lo digan a Rushdie, que escribió sobre Mahoma y querían matarlo.

-¿Cómo a tus años se te ocurre escribir sobre Cataluña y decir si es mejor o peor la Democracia que la Dictadura? Tú piensa lo que quieras, pero te lo guardas en una caja fuerte cerrada con siete llaves. Soltar tus pensamientos a un amigo, a uno solo, es como soltar a un preso, que se dará a la fuga. “¿Me guardas un secreto, amigo? Mejor lo guardarás si no te lo digo”.

El periodismo es una profesión de riesgo: el periodista se retrata con lo que escribe. Por mucho que quiera ser objetivo y neutral, siempre verán o pensarán algunos que te decantas por alguien. Pero ellos viven de la pluma, no tienen más remedio que contar lo que pasa en Cataluña, guste más o guste menos, y si les piden cuentas las tendrán que dar. Pero el que quiere hablar con un amigo por no estar callado, como es tu caso, lo prudente es hacer como la doctora Dolovi: decir buenas noches cuando se va a dormir y poner unas vistas de París o de Japón.


Francisco Tomás Ortuño

jueves, 29 de octubre de 2015

Rincón poético. Se dice que la experiencia.

Se dice que la experiencia
Impide ya repetir
Las cosas que hiciste mal;
Mas yo sé, por experiencia,
Que se pueden repetir
Porque nunca son igual.

Somos tú y yo peregrinos
Que no dejamos de andar,
En línea recta, adelante,
Por diferentes caminos,
Y no volviendo hacia atrás,
Siempre es nuevo lo que andes.


F.T.Ortuño

Fuga de ideas.

-Es importante el tema de Cataluña, Claudio: un grupúsculo de catalanes desafía al Gobierno y a la misma Constitución, pidiendo su separación de España.
-¡No puede ser! –ha contestado Rajoy.
-¡Pues nosotros queremos separarnos! -han respondido ellos.
-¡Os he dicho que no, y a callar! ¿Va a hacer aquí cada cual lo que quiera? –ha replicado don Mariano un tanto descompuesto.
-Nos ampara la Democracia –demo cracia : gobierno del pueblo-; ¿no permite hacer lo que se quiere? Nosotros no queremos ser de España.
-Pues tenéis que seguir siendo españoles, aunque no queráis.
-¿Dónde está nuestra libertad a hacer lo que deseemos? ¿Quién lo impide? –han seguido.
-¡El Gobierno que gobierno yo, y no se hable más!
-Lo de obligar es propio de un régimen totalitario, que hemos superado. ¿No criticamos a Maduro en Venezuela porque no deja hacer lo que quieren los venezolanos? Y aquí que presumimos de ser libres, seguimos con prohibiciones –han dicho dubitativos.
-La Constitución ordena en su Artículo 155.2 que “Los que digan de separarse de España serán obligados a seguir en ella”.
-¡Vaya con la Señora Constitución: eres libre pero haz lo que yo  mando”. Se parece un montón a lo que hacen países dictatoriales y despóticos.
-Es por vuestro bien, pero no lo entendéis.
-Será lo mejor para quienes no quieran separarse. Yo creo que la Democracia, que ampara la libertad de las personas, queda malparada con estas prohibiciones. No entiendo  bien qué tiene de malo que los catalanes quieran formar otro país y no depender del que tienen.
-Es por vuestro bien, repito –sigue nervioso el Presidente.
-¿Por nuestro bien o por el bien del resto de compatriotas? En una familia, un hijo mayor quiere irse a vivir fuera con su pareja; ¿estará bien que el padre y hermanos se lo impidan alegando que es por su bien? ¿No será un proteccionismo falso retenerlo en casa? En la Nación es lo mismo: si queremos que la Democracia se cumpla, dejemos que los que quieran se vayan. Obremos, en cambio, de manera que nadie quiera irse, ni se les pase por la cabeza.
-No sé qué decirte, me parece importante lo que dices.

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 28 de octubre de 2015

FUGAS del trullo : 28 octubre 2015.

Y fuimos a la boda. El banquete, festín o comilona, tuvo lugar en un Hotel. ¡Qué derroche, Señor, qué desenfreno, cuando se habla de crisis y de falta de trabajo! ¿Estamos locos? ¿Ha perdido la sociedad el sentido de lo justo, de lo razonable, de lo que está bien? Cientos de personas reunidas en un salón enorme para comer a dos carrillos, como hacían los romanos en sus fiestas paganas.



En estas celebraciones se retratan las personas. Hay tres momentos clave, diferenciados, en estas comidas pantagruélicas: el de la entrada al salón buscando dónde sentarse o emplazamiento; el de la comida propiamente; y, por fin, cuando se habla distendidamente, tras la comida, con los vecinos.



En el primer acto, cada cual se revela como es en las prisas por coger sitio, en la mirada a los manjares y en no ceder ante los demás por la conquista de la plaza.



En el segundo acto es donde se ve mejor quién es cada uno por la forma de comer, en su glotonería y en cómo se comporta con los platos de sus vecinos. Tienen la suerte de que nadie en este punto observa a nadie; cada cual está en su particular función. Pero ah, un observador atento no pierde el momento para dejar su vista suelta y observar a los voraces comensales.



Y el tercer acto, satisfechas las andorgas o barrigas, ojos brillantes y brazos gesticuladores, cada cual es un libro abierto que muestra a las claras lo que tanto esconde en otras situaciones, en circunstancias normales de la vida. “Este soy yo”, parece decir a quien se presta a mirar.





Francisco Tomás Ortuño

Rincón poético. Llueve.

Llueve,
El agua se remueve
Con furia de titán;
Corre precipitada,
Confusa, locamente,
Como mi pensamiento.


F.T.Ortuño

martes, 27 de octubre de 2015

Fugas del penal. Lluvia de estrellas.

            Por agosto en mi pueblo, en vísperas de la Feria, la Naturaleza nos ofrece, como un espectáculo añadido, lo que llamamos lluvia de estrellas. ¡Cómo deben de sufrir los Ministros del Gobierno viendo que se les escapa semejante acontecimiento sin poder cobrar por él impuestos a los ciudadanos.
Esa noche, la gente circula deprisa por llegar a un espacio abierto, donde  presenciar la anunciada lluvia de meteoritos. “¡Uno!”, dice alguien. “¡Otro!”, se oye pronto. “¿Has visto ese?”.
Los meteoritos son cuerpos sólidos que surcan el espacio a cien kilómetros por segundo. Por rozamiento con la atmósfera se ponen incandescentes y nosotros los vemos como estrellas fugaces. Unas veces, la mayoría, se desintegran; otras, llegan a la tierra en pequeños fragmentos llamados aerolitos.

Por esas fechas –sobre todo 10 de agosto, San Lorenzo, que murió mártir el año 258, sobre una parrilla por negarse a entregar los tesoros de la iglesia al prefecto de Roma- suelen verse estrellas fugaces en el cielo. La Tierra, en su giro alrededor del Sol, pasa por una zona plagada de piedras y estas producen tales estrellas al entrar en el radio de acción gravitatorio terrestre.

Rincón poético. Personas hay tan vacías.

Personas hay tan vacías
Por llenas de “qué dirán”,
Que no saben razonar
Si no es pensando en la gente,
Y se extrañan grandemente
Que todo les salga mal.


F.T.Ortuño

lunes, 26 de octubre de 2015

Fugas escandalosas. Constantemente.

Otro día idéntico al de ayer. Tan idéntico que sin fecha podía pasar por el mismo. Y sin embargo han transcurrido veinticuatro horas: Un día con su noche en medio y sus cosillas de andar por casa. En estas cosillas de andar por casa podría incluir un viaje a Valencia, la Confirmación de mi nieta Raquel en la parroquia del Rosario, la comida con mis hijos, y un largo  etcétera.
Será repetirme, pero creo que no hay dos días iguales, como no hay dos personas iguales, ni dos flores iguales. Hasta diría que uno cambia constantemente, como cambia el día, la noche y esta mesa donde escribo. ¿Cómo puedo yo ser el mismo que era ayer? Un niño y un anciano, aunque correspondan a la misma persona, son distintos. Las once de la mañana no son las cinco de la tarde, aunque sean ambas horas del mismo día.

¿Y cuándo se verifica el cambio? Siempre, en cada décima de segundo, en cada milésima. Vamos cambiando sin darnos cuenta, en todo momento. Ergo, yo no soy el de ayer. ¿Te imaginas el universo como un todo? Pues cada astro que lo compone va cambiando como tú.

Francisco Tomás Ortuño


Rincón poético. Cada mañana.

Cada mañana,
Aunque lo intento,
Cuándo quedé dormido
No lo recuerdo.

¡Qué gran misterio
El paso de vigilia,
Del mundo en que vivimos,
Al de los sueños!

Sin duda, en un momento
Cargado de misterio,
Se entregan el testigo
Para el relevo.

Cada mañana,
Por más que quiero,
Cuándo quedé dormido
No lo recuerdo.


F.T.Ortuño

Rincón poético. Como ese Sol.

Como ese Sol:
La verdad muchas veces
Juega a ocultarse
Como ese Sol,

Por entre nubes:
Unas veces se esconde,
Otras se ve
Por entre nubes.

Otras se ofrece:
La verdad limpia y pura
Libre de nubes,
Otras se ofrece.

Es como el Sol:
La verdad muchas veces,
Por entre nubes
Es como el Sol.


F.T.Ortuño

Fugas arrojadas. 24 Octubre 2015

-Murcia, las nueve, en mi galería. Esta noche cambia la hora. Cuando te levantes mañana en vez de las siete serán las seis, las cinco en Canarias. ¡Como piensan los hombres! Esto no cabe en los animales. Y todo por tener más luz y ahorrarse unos dineros. El mismo Sol dirá: “¿ué hacen estos tunantes?”.

-No hace falta irte tan lejos, Isidoreo,: nuestro mismo cuerpo, que lo sacas de su natural. No es bastante ir de la mano, a rastras muchas veces, que encima, de la noche a la mañana, le cambias la hora sin contar con él. Así vamos por la vida medio dormidos, acelerados y envejeciendo antes de lo debido.

-No es broma, Eustaquio, como si el cuerpo fuera un papel que se llevara encima para leer cuando te viniera en gana: “¡Ahora a dormir, porque yo lo mando!”. “¡Ahora a levantarte porque yo quiero!”.

Mandar en lo natural es arriesgado…


sábado, 24 de octubre de 2015

Rincón poético. Ni muchas palabras.

Ni muchas palabras,
Ni vanos consejos,
Lo que el niño aprende
Es, Padre, tu ejemplo.


F.T.Ortuño

FUGAS anodinas.

          -Día espléndido, sosiego en derredor. ¿Presupone paz interior el silencio de fuera? Quiero decir si nos sentimos por dentro como vemos que hace en el exterior? ¿Son dos mundos distintos?

-Pueden coincidir y pueden ser antagónicos. Puede haber tranquilidad por fuera y agitación por dentro. Puede haber paz aquí y turbulencia allá. Y puede haber sosiego en ambas partes.

Que puestos a elegir, se decida uno por la calma interior, no cabe duda. Cuando se lleva dentro alegría honda, serenidad de espíritu, amor sin límites, ya pueden venir tormentas, que no nos alterarán. Cuando en nosotros hay temporal, hasta con sol y bonanza fuera, sentiremos vendavales.

Francisco Tomás Ortuño

viernes, 23 de octubre de 2015

Rincón Poético. No me pidas, mi niña.


No me pidas, mi niña,

Nadar más veces;

Para nadar, mi niña,

Ya están los peces.



Ni me pidas que vuele

Como las aves;

Para volar los pájaros

Como bien sabes.



A mí me pides

Correr como las liebres

Y yo seré el primero

Que quiera obedecerte.



Porque Dios quiso

¡qué gran portento,

Que viviéramos juntos

Y no revueltos.



Las aves en el cielo,

Los peces en el mar

Y el hombre en tierra firme

Donde poder andar.



No me pidas, mi niña,

nadar más veces,

para nadar, mi niña,

ya están los peces.



F.T.Ortuño

FUGAS milenarias : COIMBRA A mi hijo Miguel

Tocado con mi gorra y apoyado en mi bastón, emprendí la marcha una mañana. Bordeando el Everest roaliquero, que se remata en una tosca cruz, di con  piedras colosales. Ascendí con sigilo: algo me decía que pisaba tierra ibérica, piedras prerromanas, restos de cerámicas anteriores a Jesucristo. Cuando, ¡oh sorpresa!, cerca vi hileras de piedras formando habitaciones, donde ¿quién sabe? vivieron antepasados nuestros hace miles de años.

Pisando estos lugares se siente devoción por la historia. Santa profesión la del arqueólogo, que, con paciencia, rescata poblados y descubre culturas enterradas. Yo, a la vista de semejantes hallazgos, hubiera corrido a buscar a un equipo de profesionales; y, de haber podido, les hubiera asegurado una subvención para que desentrañaran los misterios que guardaran aquellas piedras, arcos, flechas, pinturas, ajuares, etc.; saber de qué época histórica eran y conocer  a los que vivieron antes que nosotros.

Esa es la labor de los arqueólogos: rastrear el paso del hombre por la Tierra para recomponer científicamente su historia… En su unidad, tenemos que ir descubriendo sus partes en el camino. La gran gloria del hombre sería poder ofrecer –como en una vitrina la vasija recompuesta- la historia de la humanidad desde su origen hasta nuestros días…

Francisco Tomás Ortuño

jueves, 22 de octubre de 2015

Rincón Poético : INACUA

La socorrista,
Mirada atenta,
Vigila a los bañistas,
Subida en su escalera.

En tanto que Cristina,
Ilustre monitora,
enseña a las señoras
a nadar en las calles
de la piscina.

Hermosa Inacua,
Qué maravilla,
Por grandes ventanales
Se ven palmeras,
El sol entra a raudales,
Y, cerca, en la autopista,
Los coches vuelan.


F.T.Ortuño

FUGAS marmiteñas. 24 Octubre 2015

Murcia, las diez, en mi atalaya. Hoy “los del tiempo” no han acertado: dijeron que llovería y luce el sol.
-¿No te lo dije, Ruperto? Mejor que estuvieran callados. A mí me da igual, que me da lo mismo, que llueva o que no llueva, pero piensa que los hoteles, los fines de semana, esperan a los clientes como agua de mayo. ¿Qué gusto les puede dar que espanten a la parroquia? Ante la duda, podían decir que va a hacer bueno.
-Maldonado, en vísperas de fiesta, solía decir: “¡Buen tiempo a la vista!”, y no quería saber más. Dejó el oficio porque padecía de miedo escénico ante las cámaras, y podía sufrir un infarto.
-Hubo otro antes, Mariano Medina, que lloraba: “Una borrasca se acerca por las Azores”, y gimoteaba como si fuera culpa suya.
-A mi mujer le gusta este espacio; seguro que hay muchos que lo siguen como ella.
-No cambies de canal –me dice.
-¿Es que ahora te gusta el fútbol?
-No, pero detrás viene el tiempo.
Aunque lo viera a mediodía, quiere verlo otra vez.
-¿No lo has visto ya dos veces?
-Da lo mismo, con esta tres.

Francisco Tomás Ortuño