miércoles, 7 de octubre de 2015

Fugas de mi azotea. Mi yo.

Cuando Ortega, insigne filósofo, dijo aquello de las circunstancias, pensaría, tal vez, en lo que nos rodea para obrar en un sentido determinado; “Yo soy yo y mi circunstancia”. Es decir, que el yo interior se completaba con lo que había fuera; que estaba determinado por el entorno. Que el yo actuaba en función de otros factores que el filósofo llamó circunstancias –circum stare, o que hay cerca-. Pues yo, don José, no estoy de acuerdo con usted. Cómo me gustaría decírselo frente a frente; seguro que me comprendería. He llegado a la conclusión, don José, de que obramos solo por motivos endógenos o internos. 

Francisco Tomás Ortuño

No hay comentarios:

Publicar un comentario