No me pidas, mi niña,
Nadar más veces;
Para nadar, mi niña,
Ya están los peces.
Ni me pidas que vuele
Como las aves;
Para volar los pájaros
Como bien sabes.
A mí me pides
Correr como las liebres
Y yo seré el primero
Que quiera obedecerte.
Porque Dios quiso
¡qué gran portento,
Que viviéramos juntos
Y no revueltos.
Las aves en el cielo,
Los peces en el mar
Y el hombre en tierra firme
Donde poder andar.
No me pidas, mi niña,
nadar más veces,
para nadar, mi niña,
ya están los peces.
F.T.Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario