domingo, 4 de octubre de 2015

Fugas de la cazuela. ¿Quién sabe?

        ¿Qué a qué se deben mis “Fugas de la cazuela”? Escribiendo, escribiendo, ¿quién sabe si un día encuentres algo que valga la pena preservar? Cervantes, antes de concebir su Quijote, escribía mucho, leía más y viajaba. Luchó en Lepanto como un vulgar soldado. Prisionero en Argel, a punto estuvo de malograrse su obra cumbre en aquellos “baños” o inmundos calabozos. Pero Cervantes seguía escribiendo. Y en uno de sus partos, mira por dónde, le nació la obra cumbre de la literatura española.

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