martes, 27 de octubre de 2015

Fugas del penal. Lluvia de estrellas.

            Por agosto en mi pueblo, en vísperas de la Feria, la Naturaleza nos ofrece, como un espectáculo añadido, lo que llamamos lluvia de estrellas. ¡Cómo deben de sufrir los Ministros del Gobierno viendo que se les escapa semejante acontecimiento sin poder cobrar por él impuestos a los ciudadanos.
Esa noche, la gente circula deprisa por llegar a un espacio abierto, donde  presenciar la anunciada lluvia de meteoritos. “¡Uno!”, dice alguien. “¡Otro!”, se oye pronto. “¿Has visto ese?”.
Los meteoritos son cuerpos sólidos que surcan el espacio a cien kilómetros por segundo. Por rozamiento con la atmósfera se ponen incandescentes y nosotros los vemos como estrellas fugaces. Unas veces, la mayoría, se desintegran; otras, llegan a la tierra en pequeños fragmentos llamados aerolitos.

Por esas fechas –sobre todo 10 de agosto, San Lorenzo, que murió mártir el año 258, sobre una parrilla por negarse a entregar los tesoros de la iglesia al prefecto de Roma- suelen verse estrellas fugaces en el cielo. La Tierra, en su giro alrededor del Sol, pasa por una zona plagada de piedras y estas producen tales estrellas al entrar en el radio de acción gravitatorio terrestre.

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