domingo, 4 de octubre de 2015

Fugas de mi molino. La luna.



         Media luna blanca en forma de C pasea por encima de los montes. Pasa desapercibida. Es una luna que nació ya pálida, mortecina, de noche, para perderse pronto por una temporada. Es una birria de luna, poco atractiva, una pena de luna. Si recuerda que fue grande, llena, luminosa, sentirá tal vez tristeza. Pero tiene la esperanza de volver a ser de nuevo como fuera, dentro de unas semanas. ¡Ay, luna, quién pudiera decir lo mismo!

1 comentario:

  1. Todos volveremos algún día a ser lunas llenas, pero no en este mundo....... aquí siempre hemos sido birriosos, miserables, mortecinos.....comparados con lo que seremos en ese mundo QUE NOS ESPERA luminoso, pleno, glorioso!!!!!

    FELICIDADES POR TU SANTO

    DE TU HIJO

    ÁNGEL

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