lunes, 30 de noviembre de 2015

Rincón Poético. ¡Qué envidia!

¡Qué envidia
Me dan esas manos  
Que, a cada momento,
Se enredan jugando
Por entre tu pelo!

¡Qué envidia
Me dan de tu alcoba
Los mudos espejos,
Que miran a solas
Desnudo tu cuerpo!

¡Qué envidia
De toda la ropa
Que, en abrazo estrecho,
Se pasa las horas
Pegada a tu cuerpo!

¡Qué envidia y qué pena
Me dan esas manos,
Me dan los espejos,
Saberlos esclavos

Tan solo del cuerpo!

FUGAS polémicas.

           Se cuenta que Lincoln, Presidente de los Estados Unidos que fue de 1861 a 1865, era muy feo. En su campaña política tenía como rival a Stephen Douglas, candidato muy diferente no solo en sus ideas sino en su aspecto. En una ocasión dijo Douglas a su público que Lincoln no era de fiar, que tenía dos caras. Y Lincoln cuando lo supo respondió riendo: “¿Quién se va a creer que si yo tuviera dos caras iba a ir con esta?”. En la misma campaña llegaron a tener siete debates.
Yo pienso ahora que los debates vienen de largo. Vamos, que no es cosa nueva debatir representantes del Partido Popular, del Partido Socialista, Podemos y Ciudadanos. Creo más bien que es una fiesta para ellos saberse protagonistas ante las cámaras:
-Conmigo los españoles van a tener trabajo.
-Yo voy a terminar con la violencia de género.
-Conmigo tendrán todos calefacción en invierno y no pasarán frío. -Yo subiré la renta a los que ganen menos y haré pagar más impuestos a los que más tienen.
Y ellos mismos se creen lo que prometen. Y como el tono sube, terminan creando un mundo ideal que se parece a un paraíso:
-Tendremos más que los países ricos de Arabia Saudí.
-Nadie va a trabajar y, en cambio, todos podrán disfrutar de Cruceros gratis el tiempo que quieran.
-Yo prometo viajes a Júpiter y crear satélites artificiales como guarderías mientras que sus papás viajan.
-Eso no es nada para lo que yo haré: Crearé canteras de oro para que los ciudadanos y ciudadanas vayan a coger el que necesiten.
Y cuando salen se dan con la realidad de la calle con amenazas de bombas por los yihadistas y gente buscando pan en contenedores.
-Suerte, compañeros -se despiden.
-Hasta el 20D.



Francisco Tomás Ortuño

domingo, 29 de noviembre de 2015

Rincón Poético. No busco en la mujer esos encantos.

No busco en la mujer esos encantos
Que encienden apetitos en la carne.
Yo busco en la mujer…, yo busco tanto
Que temo no encontrar a la mujer
Que pueda nunca lo que busco darme.


F.T.Ortuño

Fugas seculares.

Mi casa de Santana se ha convertido en otra dependencia de la de Murcia. Hoy aquí, mañana allí, y viceversa. El teléfono es la campana que antes usaban los señores para llamar. No hay distancias hoy, ni obstáculos que impidan reunirse las personas cuando y donde les plazca. Si una persona te llama, en menos que canta un gallo, estamos con ella.
¿Será lo nuestro insufriblemente lento para un próximo futuro? ¿Lo verán nuestros nietos luego como vemos nosotros a los abuelos, que iban con carro a otra ciudad y tardaban varias jornadas para ir de Murcia a Alicante, por ejemplo? Yo así lo espero.
Al ritmo que vamos, creo que no hará falta ni moverse de donde estamos: con una pantalla de televisión privada estará resuelto el problema. ¿Para qué el teléfono? ¿Para qué el coche? El médico podrá recetar desde su despacho al enfermo a dos mil kilómetros de distancia, y los hijos quizás podrán desplazarse en décimas de segundo. La ciencia se ha disparado y no parará hasta llegar al fin.
El siglo XXI será el siglo de los descubrimientos en serie: comidas sintéticas, comunicaciones mentales, vuelos supersónicos, viajes submarinos, visita a otras galaxias… Algo que hoy ni se piensa, como no podían pensar lo nuestro nuestros abuelos.
El siglo XX ha despertado de un sopor de milenios para entrar en el asombroso y desconcertante paraíso de la Era moderna. Tres generaciones han bastado –nuestros padres, nosotros y nuestros hijos- para vislumbrar lo que nos aguarda. El siglo XX en la Historia del mundo ha sido un siglo puente, el pórtico de la vida nueva, que ha comenzado sin duda en el siglo XXI.


Francisco Tomás Ortuño

sábado, 28 de noviembre de 2015

Rincón Poético. No aturdas a tu niño.

No aturdas a tu niño
Con muchas prohibiciones:
Mejor, dale actuaciones.

Lo positivo es bueno,
Lo negativo lleva
A serias frustraciones.


F.T.Ortuño

FUGAS artísticas.

En el viaje que hicimos este verano a Ávila, por el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa, con Profesores de la Universidad Católica “San Antonio” de Murcia, iba don José María Sesé, que explicaba el Arte que salía al paso por donde íbamos como los propios ángeles. “¡Cuánto sabe este hombre!”, me dije pronto, cuando lo descubrí. Creo que todos se quedaban embobados oyendo sus explicaciones, tanto en  Iglesias como en el Monasterio del Escorial.

Me llevé una grata sorpresa cuando una noche le vi por televisión en un programa de cine. Entre otros cinéfilos, seguía siendo una autoridad indiscutible. Sus opiniones y explicaciones merecían la atención y el aplauso general.

Y anoche le vi otra vez en la pequeña pantalla con Luis Emilio, sacerdote, en el programa religioso que dirige de “Vidas con Luz”. Supe que don José María Sesé nació en Huesca, y escuché atento  otras peripecias, para mí desconocidas, de su vida, como que es católico practicante, de Misa y Comunión diarias, que es doctor en varias carreras, que está casado por la Iglesia con doña Patricia, peruana, y que es viajero impenitente por todo el mundo. Fotos en Nueva York, en Perú, en la India, en islas del Pacífico…

Aquí dejé la escritura que llevaba entre manos. Hablaba de Don José María Sesé, profesor de Universidad. Iba a contar que la “UCAM”, donde trabaja, lo va a nombrar Director de la Cátedra de Cine por los ingentes conocimientos de cine que posee. Iba a decir otras cosas de su vida, pero se cortó el hilo, que eso tienen los abortos: volver atrás es difícil por no decir imposible.

Francisco Tomás Ortuño 

viernes, 27 de noviembre de 2015

MIGUEL DELIBES -

 Luego eres catalán ¡ buen país!-  Soy de Valladolid. Ejem! Bueno eso es otra cosa. No es mal país  tampoco Valladolid… sin la pacotilla te podrias dedicar a escardar, yo te lo digo. Es más rentable.  ¿Valladolid? Yo pasé por Valladolid en el año nueve. ¡ Bonitas chicas o yo soy un perro sarnoso ¡ Valladolid que empezaba a ser Valladolid, sonrió tímidamente. No se aventuraba a la sonrisa abierta para no dulcificar aún más su rostro. A Martin le decia tres dias antes, tomandole de las manos y sintiéndose fuerte y viril. Ya ves hijita, la mar, la mar… Recorrer el mundo. Es esta una profesión muy dura. A Martin le temblaba una lágrima en el ojo derecho. Le dijo recostando la cabeza sobre su hombro, que, entonces, podia parecer capaz y sólido. Cuando nos casemos me llevarás contigo. No nos separemos nunca, ¿ No es cierto? Veremos, veremos… respondió él dispuesto a allanar dificultades. Marita tenia dieciséis años y unos hombros adolescentes y frágiles, y unos acerbos celos del Cantábria, carga genel. Junto a Benito el contramaestre, Valladolid se sentía Marita: débil y compungido .Él, Valladolid, era audaz lejos de las realidades. En el Cantábria era tímido y se sentia muy poquita cosa. Su padre le dio tres billetes de cien al despedirse.<<Tú sabes que esto no sobra. Pero aun no ganas y yo he de concluir lo  que empecé o no soy hijo de mi madre.>> Su padre naturalmente, si era hijo de su madre, concluyera o no lo que había empezado, pero Valladiolid no era en puridad, hijo de su padre. Su madre que si que era su madre, se casó con su padre en segundas, cuando ya le tenia a él. Valladolid no recordaba la boda, ni recordaba a su madre, pero si recordaba a su medio hermano Raulito, que era breve y enclenque como un pájaro en carnutas. Cuando murió le enterraron en un cofrecito blanco .

Rincón Poético. Paseo.

 Paseo
Con mi gorra y mi bastón,
Camino del merendero,
Sobre las once partí,
Solo por darme un paseo.

Lleguéme por la ermitica,
La remiré bien por dentro,
Y seguí por una senda
De la peñuela subiendo.

Llegado arriba, miré
En derredor, cerca y lejos,
Desde los propios chalés
Hasta el Castillo del pueblo.

¡Qué sensación de poder
Allí sentí, lo confieso,
Como el águila que vuela
Por encima de los vientos!

¡Qué arrogante me encontré
Viendo a mis pies tantos cerros
Como miembros renegridos
De enormes velludos cuerpos!

¡Qué paisaje tan hermoso!,
¡Qué panorama tan bello
Divisé desde la altura
Como si yo fuera el dueño!

Así pasé largo rato
Como viviendo en un sueño,
Hasta que, al fin, despertando,
Emprendiera mi regreso.

F.T.Ortuño


FUGAS ciudadanas.


Sin duda, el pueblo de uno es como la tierra para las plantas. Un traslado puede ser perjudicial. En el mejor de los casos, se agradece volver al lugar de origen.

¡Cómo emociona recorrer las calles cuando hace tiempo que las dejaste! Es tu pueblo, que te viene justo a la medida. ¿Tú has llevado zapatos tiempo? ¿Verdad que los echas en falta si los cambias por otros, aunque sean más nuevos o más elegantes? No sé si el símil es exacto.

La tierra donde nacimos y vivimos de pequeños tiene la virtud de ser la que nos satisface y nos colma de gozo. Si es un caserío, será a ese puñado de casas donde deseemos volver. Si es un pueblo grande, lo mismo. Ese barrio, esas calles que recorrimos de niños forman parte de nosotros.

Yo vi llorar a mi padre cuando fuimos un día a la Fuente de las Perdices donde él se crió. Olía una alacena pequeña –sin duda más pequeña que él la recordara-  y decía: “Si cierro los ojos, creo que aún vivo aquí: siento su olor como hace sesenta años”.

Una mañana gocé esperando a mi mujer en la puerta del mercado. Cuántos recuerdos en esa zona, centro neurálgico de Jumilla, donde pasamos tantas horas en nuestra juventud: Teatro Vico, Glorieta, Caja de Ahorros, calle de la Feria…. Parecía que estaba allí desde siempre sin haberme ido: Un amigo que pasa, otro que saluda, aquel que se para contigo…


Francisco Tomás Ortuño

jueves, 26 de noviembre de 2015

Rincón Poético. Distinto.

Rincón Poético

Distinto

¿Por qué mi niño no juega
Como otros niños?
¿Por qué mi niño no salta?
¿Por qué es distinto?

¿Qué le ocurre a mi niño?
¿Por qué no habla?
¿Por qué la risa vacía
De su mirada?

¿Por qué no corre mi niño?
¿Qué es lo que ha hecho
Para tener en la vida
Menos derechos?

Misterios hay en la vida
Que no comprendo:
¿Por qué siendo todos niños
Tantos derechos?


F.T.Ortuño

FUGAS atrevidas. Ritmos biológicos .

Día apacible, sereno. Tras la tormenta viene la calma. ¿Será axiomático este juicio como dos más dos son cuatro? Ayer me dolía el cuerpo y hoy no me duele; ayer hacía frío y hoy calor.
En nosotros se dan ciclos biológicos de 23 días para el cuerpo; de 28 para la vida emocional, y de 33 para el intelecto. Unos días estamos bajo cero y otros por encima. Días críticos son aquellos en que se pasa de una situación a otra. Se ha comprobado que los accidentes, en la mayoría de los casos, se producen cuando la persona se encuentra en uno de estos días críticos.
Yo no creo que estos biorritmos puedan ajustarse matemáticamente a cada uno de nosotros; pero que hay algo de cierto en la conducta debido a cambios en el organismo, es indudable.
En mi cuerpo se ha operado un cambio de ayer a hoy, eso es evidente. Y sé que ayer hubo niebla y humedad y mi cuerpo ha tenido que adaptarse al cambio, produciéndome dolores sin cuento. Hoy, operado el cambio, ha vuelto a la normalidad.
En todos los organismos, cuando se verifican los cambios situacionales, un mecanismo de defensa se pone en funcionamiento. Y lo que pasa inadvertido a unos, otros lo acusan. Algo no trabaja como debiera en los afectados por esa enfermedad insidiosa que llamamos artritismo. Algo impide que las propias defensas no puedan efectuar la adaptación debidamente –de calor a frío, de frío a calor, de humedad a tiempo seco o viceversa, de viento como hoy-. Y de aquí esos dolores en el cambio.
-¿Conocerá el hombre su cuerpo alguna vez en su totalidad? Sería mucho optimismo decir que sí. Cuando crea conocer la materia, observará reacciones imprevistas debidas a agentes externos o internos que lo desconcierten. ¿No será que esos componentes microscópicos tienen sensibilidad propia y actúan por sí con miedos y optimismos como te ocurre a ti como individuo? ¿No ocurre que a las plantas, hasta ahora tan rebajadas al mundo mineral, le producen bienestar palabras amables y sienten miedo de las personas que quieren maltratarlas? Con el polígrafo se detecta el pánico que sienten ante algunas personas. Tienen un sentido más sensible, quizás, que el nuestro para conocer situaciones de peligro.


Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Rincón Poético. MURMURACIÓN: Décima.

MURMURACIÓN: Décima

Tiré una piedra al azar,
Sin saber dónde tiraba,
Y a un pájaro que pasaba
La piedra vino a matar.
Lo mismo suele pasar
A los que van murmurando:
Que, por doquier, van tirando,
Con la mejor intencion,
Sus buenas piedras, que son
Mortales de cuando en cuando.

F.T.Ortuño

FUGAS evangélicas.


El Evangelio del domingo, por cierto de San Juan, decía que Pilatos preguntó a Jesús: “¿Eres tú el Rey de los judíos?”. Y Jesús le contestó: “Mi reino no es de este mundo”. El Procurador romano Pontius Pilatus, intrigado, siguió: “Luego, ¿tú eres Rey?”. Jesús se le quedó mirando, y, al fin, le respondió: “Tú lo has dicho, soy Rey”. Pilato o Pilatos, que de las dos maneras cabe decirse, lo miraba sin saber qué pensar.

-Trescientos veinticinco días pasados del año, por treinta y ocho sin pasar. La diferencia es abismal, Demetrio; dentro de nada no queda ninguno. Si por lo menos se diera un leve descanso habría esperanzas, pero no, mañana caerá otro, y pasado otro y así todos los días.
-El año son trescientos sesenta y cinco días, y cada día  suelta uno, confiado en su fuerza. Pero pasa un mes y son treinta días menos. Sigue confiado en su poder. Dos meses y tiene sesenta días menos y el otro bando va creciendo. Cuando pasan seis meses, ve asustado el año que le quedan 180 días y que su oponente  tiene otros 180. Se han igualado las fuerzas. Y a partir de entonces ve horrorizado que está a merced del otro, que el opuesto se hace dueño de la situación y va comiendo al que antes lo dominaba.

Así hay muchos acontecimientos en la vida, Demetrio. En el Evangelio del domingo lo veo claro. Jesús estaba solo, pero poco a poco va ganando adeptos y terminará ganando.


Francisco Tomás Ortuño

martes, 24 de noviembre de 2015

Rincón Poético. Para medir distancias.

Para medir distancias
Existe el metro;
Para capacidades
El litro habemos;
Y al gramo recurrimos
Para saber el peso.
Pero, ¿de qué medida
Si existe, disponemos
Para saber lo mucho
Que nos queremos?


F.T.Ortuño

FUGAS filosóficas.

-Murcia, de nuevo en mi reducido camarín.
-Reducido pero suficiente, Manuel, que tú con tener donde apoyar el cuaderno, tienes bastante.
-Y una silla donde sentarme, y un bolígrafo con que escribir, y la cabeza o fuente de las ideas…
-Claro, claro, lo principal es la cabeza, de donde manan las ideas. Sin cabeza sobraban mesa, silla, cuaderno y boli, que traslada las ideas como por una cascada al papel. Y las ideas, Manuel, ¿de dónde vienen? ¿O es que brotan de la nada?
-Vendrán de algún sitio, Clemente, como las aguas de un río, digo yo. El hombre es el único ser que tiene ideas. No verás otro,  animal, vegetal o mineral, que las tenga y que bajen por un tobogán  a un cuaderno donde posarse. Y es que Dios dijo: “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra”. Y en esa gracia estaba, por lo visto, la de crear de la nada que tiene el hombre. No con la perfección divina, ni con su grandeza, como el mar y el cielo, pero sucedáneos como las novelas y los cuentos.
-Y los edificios.
-Los edificios necesitan de otros materiales como el hierro y el cemento, pero las creaciones de la mente no tienen fundamento. Son algo así como un chispazo, que salta cuando no lo esperas, y ya están ahí, con vida, sin saber cómo han llegado ni quién las ha traído. Como la vida de un niño, que nace un día como la luz cuando se juntan dos cables.
-¿Cómo crearía Dios el Universo? ¿Cómo sería el primer momento del que surgiera todo?
-Pues igual, Clemente, el hombre tiene sus pequeñas creaciones, por más que a él le parezcan grandes.


Francisco Tomás Ortuño

lunes, 23 de noviembre de 2015

Rincón Poético. ¡En noches de luna nueva!

¡En noches de luna nueva,
Qué de estrellas en el cielo!
Puntos brillantes, que dicen
Conforman el Universo.

¡Cómo quisiera llegarme
En velocísimo vuelo,
Para mirarlas de cerca,
una a una, para luego,

Regresado a nuestra Tierra
Poder decir a mis nietos:
Es verdad que las estrellas
Tan soles son como el nuestro.


F.T.Ortuño

FUGAS del demonio.

-Los pinos se cimbrean con el viento, sin poder moverse de donde están. ¿Qué no harían, Wifredo, si pudieran correr?
-En todas partes, y en cualquier momento, existe el factor suerte, Venancio. ¿Qué se merecen los árboles, en un incendio, para morir como el Santo de la Parrilla? Cuando vean el fuego que se acerca, se dirán los unos a los otros: “¡Llegó nuestra hora, hermanos; a morir como valientes!”.
-Es triste saber que no pueden huir, cuando con piernas podían escapar.
-A Juana de Arco la quemaron también en una hoguera, pero no es el caso; antes tuvieron que atarla.
-Hay muchas formas de morir con fuego, Venancio. ¿Qué pasó en Bamako el otro día? Unos terroristas entraron en un hotel y cerraron las puertas; luego se pegaron fuego y saltaron por los aires con más de cien muertos.
-Oye, Wifredo, esas muertes se vienen repitiendo últimamente: en un avión con pasajeros, en un hotel con turistas, en un bar con gente tomando el aperitivo, en un tren que llega a la estación… ¿qué explicación puede tener?
-Ya te dije que es la guerra del siglo XXI. Un bando se hace invisible. ¿Quién lucha, como antes, con alguien que no se ve? Son hijos de Alá, que promete un paraíso a los que mueren, y hay aspirantes por cientos para inmolarse. “¡Me toca, me toca a mí, lléname de bombas que me voy con Alá!”. Y en un avión, en un barco, en un mercado o una iglesia ¡zas! se pega un zumbido y allí es Troya.
-Pues sí que será difícil encontrar a estos enemigos invisibles.
-Y tan difícil. Tienen que tirar tiros al aire y que haya suerte; o lanzar bombas desde un avión y esperar que esté debajo el enemigo.

Francisco Tomás Ortuño


domingo, 22 de noviembre de 2015

Rincón Poético Por qué me naciste, Dios.

Rincón Poético

¿Por qué me naciste, Dios,
Si yo no te lo pedí?
¿A qué me trajiste aquí,
A este valle de dolor
Si yo estaba bien allí?

Mas pensándolo mejor,
¿Cómo me atrevo, Señor,
A pedir explicaciones
Al dueño de las naciones,
Del Universo el creador?

Señor, te pido perdón
Por atreverme a decir
Lo que sería mejor:
Si haber nacido o morir
A quien sabe más que yo.


F.T.Ortuño